At, in, on: las tres preposiciones que te vuelven loco (y cómo dominarlas)

13.02.2026

Si llevas tiempo estudiando inglés, hay muchas probabilidades de que at, in y on te hayan hecho dudar más de una vez. Y no, no es porque no las hayas estudiado lo suficiente, sino porque el inglés y el español no organizan el espacio y el tiempo de la misma manera.

La buena noticia es que estas tres preposiciones sí responden a una lógica bastante clara. La mala es que esa lógica suele explicarse mal o demasiado tarde. Vamos a poner un poco de orden para que dejen de ser una pesadilla recurrente.

La idea clave que lo cambia todo

Antes de entrar en ejemplos, quédate con este esquema mental:

  • At funciona como un punto.
  • On implica contacto o superficie.
  • In indica interior o marco general.

No se trata de memorizar reglas aisladas, sino de visualizar cómo el inglés "ve" la situación. Esta idea sirve tanto para lugar como para tiempo, y una vez la interiorizas, muchas dudas desaparecen casi solas.


At: cuando algo se concibe como un punto

Usamos at cuando hablamos de un lugar o un momento muy concreto, casi como si lo señaláramos en un mapa o en un reloj.

Decimos at the door, at the bus stop, at home o at work porque no estamos pensando en el interior físico del sitio, sino en su función como punto de referencia. Da igual que work sea un edificio enorme: a nivel lingüístico, lo tratamos como un punto.

Con el tiempo ocurre lo mismo. At 7 o'clock, at midnight o at the weekend (en inglés británico) sitúan la acción en un instante concreto, no en un periodo amplio.

Aquí aparece una de las primeras excepciones que conviene aceptar sin luchar demasiado: at night. Aunque "la noche" parece un periodo largo, el inglés la trata como un bloque compacto, no como un intervalo abierto. No es lógica matemática, es convención lingüística.

On: cuando hay superficie, contacto o una línea temporal

On se usa cuando algo está en contacto con una superficie o cuando el tiempo se percibe como una línea concreta. Por eso decimos on the table, on the wall o on the floor: hay contacto físico. Y por la misma razón decimos on Monday, on 21st June o on my birthday. Los días se apoyan en el calendario como si estuvieran "encima" de él.

Aquí es muy habitual el error de decir in Monday, por influencia directa del español. En inglés, los días no son contenedores; son puntos situados sobre una línea temporal.

Un caso curioso es todo lo que se refiera a la tecnología, por ejemplo on the phone. No estamos literalmente "encima" del teléfono, pero aún así, en estos casos debemos usar esta preposición. Ej; on the Internet, on the radio, on TV, Es una de esas excepciones que nos hacen la vida más "interesante"

In: cuando hablamos de interior o de marco amplio  

In aparece cuando algo está dentro de un espacio o dentro de un periodo de tiempo más general. Por eso usamos in a room, in a city, in Spain o in the car. También decimos in June, in 2025, in the morning o in the 90s. Cuanto más amplio y menos delimitado es el marco, más natural resulta in.

Ahora bien, aquí llega una de las excepciones más famosas: in the car, pero on the bus y on the train.

La diferencia no es gramatical, sino conceptual. El coche se percibe como un espacio cerrado y privado; el bus y el tren, como superficies o medios de transporte compartidos. No tiene sentido pelearse con esto: se aprende como bloque y listo. Y si te cuesta siempre puedes recurrir a la famosa regla `pnemotécnica:

  • cON pasillo = on the bus, on the train....
  • sIN pasillo = in the car

Algo parecido ocurre con in bed frente a on the sofa. En la cama estás "dentro" del espacio funcional; en el sofá estás apoyado sobre una superficie. El inglés es sorprendentemente coherente cuando lo miras con calma.

Sí, lo confieso, he tirado de IA para esta imagen, más que nada porque estoy a ver si me pongo al día con estas herramientas y decidí hacer una prueba. Y la verdad es que le ha quedado tan bien que había que usarla.


Entonces, ¿por qué seguimos equivocándonos?

Porque tendemos a traducir literalmente desde el español. Y el español no se pregunta si algo es punto, superficie o interior: simplemente dice "en". El inglés, en cambio, obliga a tomar una decisión conceptual. Y eso, al principio, ralentiza mucho.

¿Cómo dejar de dudar cada vez que hablas? Más que memorizar reglas, funciona mucho mejor:

  • Visualizar la escena: punto, superficie o interior.
  • Aprender expresiones completas (at home, on Monday, in the morning).
  • Exponerse a inglés real, donde estas preposiciones se repiten constantemente hasta que el cerebro las automatiza.

Es un proceso parecido a elegir filtro en Instagram: al principio dudas, pero llega un momento en que sabes cuál encaja sin pensarlo demasiado.

Al final verás que at, in y on no son tan caóticas como parecen; la dificultad no está en ellas, sino en intentar forzarlas a encajar en la lógica del español. Cuando entiendes cómo organiza el inglés el espacio y el tiempo —y aceptas sus pequeñas manías—, estas preposiciones dejan de ser una trampa constante y pasan a ser una herramienta más.

Y sí, alguna duda seguirá apareciendo. Pero cada vez menos. Y eso ya es avanzar.