Seguro que te ha pasado: te sientas a escribir en inglés, abres el documento… y el cerebro se queda en blanco. Sabes vocabulario, dominas los tiempos verbales, pero cuando intentas juntar las ideas, parece que nada encaja. Tranquilo: no estás solo.
Enlaces de interés
Aprender nuevas palabras no es solo cuestión de memorizar listas, aunque a más de uno nos obligaron a hacerlo durante años. Para que un término se te quede y lo puedas usar con naturalidad, necesitas entenderlo en contexto, escucharlo, verlo escrito, decirlo en voz alta… y repetirlo una y otra vez.
Cuando estudiamos inglés, una de las partes más complicadas de practicar por cuenta propia es el speaking. Podemos hacer ejercicios de gramática, ver vídeos o escuchar podcasts, pero… ¿cómo entrenar la expresión oral si no tenemos con quién hablar?


